KDE Plasma 6.8 celebra los 30 años del proyecto con un escritorio más ligero y mejoras para jugar y trabajar
La actualización apuesta definitivamente por Wayland y añade novedades en grabación de pantalla, acceso remoto y gestión de recursos.

KDE ha celebrado su 30.º aniversario estrenando Plasma 6.8, publicado el 14 de octubre. La nueva versión combina cambios prácticos con mejoras internas para que el escritorio arranque más rápido y consuma menos memoria.
La decisión más importante es la retirada de la sesión X11: Plasma pasa a utilizar exclusivamente Wayland. Eso no significa que las aplicaciones antiguas dejen de funcionar, ya que XWayland mantiene la compatibilidad con la mayoría de los programas que todavía necesitan X11. Algunas herramientas especializadas pueden requerir adaptaciones.
Entre las novedades más útiles, Spectacle permite grabar la pantalla incluyendo tanto el sonido del sistema como el micrófono, algo práctico para explicar un problema o preparar un tutorial. También mejora la calidad de las grabaciones y permite elegir la resolución de las pantallas virtuales compartidas.
El escritorio remoto recibe ajustes para responder mejor en conexiones lentas y sincronizar el portapapeles en ambas direcciones, siempre que el cliente sea compatible. Por su parte, el Monitor del sistema permite asignar procesos a determinados núcleos y muestra el uso de memoria gráfica en porcentaje.
También hay cambios visuales: Steam gana una mejor integración con sombras y esquinas redondeadas. Se mejora el HDR, las gráficas NVIDIA utilizan triple búfer por defecto y el nuevo sistema de temas Union avanza a fase beta. En accesibilidad destaca una función que hace clic cuando el puntero permanece quieto.
La actualización interesa a los usuarios de Steam Deck porque SteamOS utiliza KDE Plasma en su modo Escritorio, como explica
Eso sí, el lanzamiento de KDE no equivale a una actualización inmediata de la consola. Su incorporación depende del calendario de Valve, igual que en el resto de distribuciones depende de sus responsables. Tampoco supone, por sí solo, una subida de FPS: buena parte de los cambios mejoran la experiencia fuera de los juegos.