NVIDIA estudia llevar centros de datos de IA a antiguas centrales nucleares alemanas
La colaboración preliminar con PreussenElektra busca aprovechar terrenos e infraestructuras existentes. El proyecto no contempla reactivar los reactores y necesitaría suministro eléctrico externo.

NVIDIA estudia reutilizar antiguas centrales nucleares de Alemania para instalar centros de datos dedicados a la inteligencia artificial. La compañía ha establecido una colaboración preliminar con la energética PreussenElektra para evaluar si la transformación resulta viable desde el punto de vista técnico y económico.
La distinción es importante: no se trata de volver a producir electricidad nuclear, sino de aprovechar los emplazamientos y sus infraestructuras industriales para alojar servidores. Por ahora, es una propuesta en evaluación, no una conversión confirmada.
Qué pueden aportar las antiguas centrales
Construir un gran centro de datos requiere mucho más que espacio para colocar equipos. También necesita conexiones eléctricas de gran capacidad, refrigeración y una infraestructura capaz de sostener su funcionamiento.
Los antiguos recintos nucleares cuentan con elementos que podrían facilitar esa adaptación: conexiones a redes de alta tensión, abastecimiento de agua, sistemas de refrigeración, instalaciones industriales y terrenos extensos.
Aprovechar esa base podría reducir costes y acortar los plazos de construcción frente a levantar un centro desde cero. Sin embargo, disponer de esas infraestructuras no significa que puedan utilizarse sin cambios: habría que comprobar su adecuación y determinar las modificaciones necesarias para los nuevos equipos.
NVIDIA denomina a este tipo de instalaciones «fábricas de inteligencia artificial»: centros de datos equipados con servidores y hardware destinados a cargas de trabajo de IA.
Los reactores seguirían apagados
La propuesta no contempla reactivar los reactores ni obtener electricidad de las antiguas centrales. Los centros de datos necesitarían un suministro eléctrico externo adecuado, además de resolver sus exigencias de refrigeración.
Por tanto, reutilizar el recinto no elimina la necesidad de abastecer de energía a los servidores. El atractivo del planteamiento está en dar otro uso a una infraestructura industrial existente, no en recuperar su actividad nuclear.
Una posible segunda vida, todavía por concretar
Alemania desconectó sus últimos reactores operativos en abril de 2023. PreussenElektra es responsable del cierre y desmantelamiento de ocho centrales, que podrían ser candidatas para esta iniciativa.
Su presidente, Guido Knott, plantea que la reutilización permitiría abrir nuevas oportunidades económicas en las regiones afectadas por el abandono de la energía nuclear.
Quedan, no obstante, datos esenciales por concretar: qué emplazamientos se elegirían, cuánto costaría adaptarlos y en qué plazos podrían funcionar. La evaluación técnica y económica determinará si esa segunda vida como centros de IA es viable.