Alibaba anuncia más de 6.000 millones de procesadores enviados con diseños XuanTie basados en RISC-V
La Academia DAMO sitúa los envíos de procesadores XuanTie por encima de ese umbral. La cifra muestra la escala alcanzada por los diseños de Alibaba, mientras la compañía desarrolla CPU con funciones para inteligencia artificial.

Alibaba ha alcanzado un nuevo hito en su apuesta por RISC-V. Según ha anunciado la Academia DAMO, su brazo de investigación, los procesadores basados en sus diseños XuanTie han superado los 6.000 millones de unidades enviadas.
La distinción importa: XuanTie es una implementación de RISC-V, no una arquitectura independiente. RISC-V define las instrucciones que entiende el procesador; los diseños XuanTie concretan cómo se ejecutan en el chip.
De la escala de envíos a las funciones de IA
La novedad es el volumen acumulado que comunica Alibaba, no la llegada de un único procesador a esa cifra. La referencia no desglosa los envíos por modelos, aplicaciones o periodos, por lo que el dato no permite determinar cuántas unidades corresponden a sus propuestas más recientes.
Entre ellas figura la XuanTie C950, una CPU de alto rendimiento desarrollada por T-Head, la filial de semiconductores de Alibaba. Incorpora motores de cálculo vectorial y matricial: unidades especializadas que permiten realizar determinadas operaciones de inteligencia artificial directamente en la CPU.
El procesador alcanza una frecuencia máxima de 3,2 GHz y, según Alibaba, puede ejecutar modelos como Qwen3-235B-A22B o DeepSeek V3-671B. Esa afirmación describe una capacidad anunciada por la empresa, pero no aporta por sí sola una comparación de rendimiento con otras soluciones ni indica en qué condiciones se ejecutan esos modelos.
Por qué importa más allá de Alibaba
RISC-V ocupa un lugar relevante en la estrategia china de independencia tecnológica frente a las restricciones impulsadas por Estados Unidos. El Gobierno chino ha creado un consorcio de empresas e institutos para desarrollar procesadores con esta arquitectura, con organizaciones como Tencent, Alibaba y la Academia de Ciencias de China.
Para quienes desarrollan chips y sistemas de IA, el avance de XuanTie muestra que esta apuesta ya tiene una escala considerable de envíos. No demuestra, sin embargo, que China haya alcanzado la independencia tecnológica ni que todos esos procesadores estén destinados a tareas de IA.
El interés tampoco se limita a China: Europa cuenta con EPAC, un chip RISC-V diseñado para futuros superordenadores europeos. Ambos casos sitúan esta arquitectura en proyectos de computación avanzada, aunque compartir RISC-V no implica ofrecer las mismas prestaciones.