Google amplía los anuncios en su buscador con IA para mejorar su rentabilidad
La compañía reconoce que el Modo IA genera menos ingresos publicitarios que la búsqueda tradicional y extiende sus pruebas de anuncios a más usuarios y consultas.

Google está ampliando la presencia de anuncios en las respuestas generadas con inteligencia artificial de su buscador. La decisión llega después de que la compañía señalara que el Modo IA monetiza peor que la búsqueda tradicional, pese al fuerte crecimiento de las consultas realizadas mediante esta función.
El cambio afecta tanto al Modo IA como a las vistas creadas con inteligencia artificial, conocidas como AI Overviews. Google prevé mostrar anuncios a más usuarios y en más consultas, también en mercados internacionales. En Estados Unidos, la ampliación incluye anuncios en conversaciones con varios turnos, en las que el usuario puede hacer preguntas sucesivas.
Más respuestas directas, menos espacio para anuncios
El buscador tradicional presenta una lista de resultados y espacios publicitarios. Las funciones con IA, en cambio, pueden ofrecer una respuesta elaborada directamente en la página, sin que el usuario tenga necesariamente que visitar otros enlaces para resolver su consulta.
Esa diferencia cambia la forma en que Google puede obtener ingresos por cada búsqueda. Philipp Schindler, director de negocio de la compañía, explicó que el crecimiento de las consultas en el Modo IA había tenido un impacto debido a su menor monetización. También afirmó que los experimentos publicitarios habían dado resultados prometedores.
La referencia apunta a una menor capacidad de generar ingresos en ese modo, no a que Google haya dejado de crecer. Según los datos aportados, Alphabet seguía creciendo a doble dígito, aunque el crecimiento de los ingresos procedentes de la búsqueda se había ralentizado.
El equilibrio entre utilidad y publicidad
Para quienes usan el buscador, la expansión de los anuncios puede cambiar cómo se presentan las respuestas y las recomendaciones. La distinción entre una respuesta generada para resolver una duda y un contenido publicitario será especialmente importante cuando ambos aparezcan en una misma conversación.
Eso no significa que la ampliación vaya a empeorar necesariamente los resultados: la información disponible no detalla cómo se identificarán o integrarán todos esos anuncios, ni permite medir su efecto en la experiencia de uso.
Google se enfrenta así a un reto de diseño y de negocio: mantener la utilidad de las respuestas con IA mientras encuentra espacio para la publicidad que financia su buscador.