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PhoneBot convierte un móvil en el cerebro de un robot que camina sobre dos piernas

Un equipo de la UCLA ha creado un robot bípedo que aprovecha los sensores y el procesador de un teléfono. El prototipo ya ha caminado y se ha levantado tras caer boca abajo.

PhoneBot convierte un móvil en el cerebro de un robot que camina sobre dos piernas
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Un equipo del laboratorio de robótica RoMeLa, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), ha desarrollado PhoneBot, un robot bípedo que utiliza un teléfono móvil para controlar sus movimientos. El prototipo mide 48,3 centímetros, pesa 1,8 kilos con el teléfono instalado y tiene 13 articulaciones motorizadas.

El proyecto explora una forma de aprovechar componentes que siguen funcionando en móviles que ya no usamos. Según el estudio del equipo, publicado en arXiv, el robot ha conseguido caminar y levantarse después de quedar boca abajo.

Un teléfono para controlar el equilibrio

El móvil va colocado en el torso y emplea sus sensores para conocer la inclinación del robot. Su procesador calcula las órdenes de movimiento y las envía por wifi a una placa electrónica conectada a los motores. La cámara también aporta información visual, mientras que el usuario puede darle órdenes de desplazamiento.

Caminar sobre dos piernas exige coordinar las articulaciones y repartir el peso sin perder el equilibrio. Para enseñar al robot, el equipo entrenó su sistema de control en simulaciones mediante aprendizaje por refuerzo: una técnica que ajusta el comportamiento a partir de recompensas y penalizaciones.

Durante el entrenamiento, los investigadores observaron que favorecía una pierna e introdujeron un mecanismo para fomentar movimientos simétricos. Después probaron el sistema en el prototipo físico.

Qué puede hacer y cuáles son sus límites

Además de caminar y levantarse, PhoneBot ha mostrado que puede detectar a una persona con la cámara y orientar el torso hacia ella. Eso no significa que pueda seguirla de forma autónoma por cualquier entorno.

El robot también incorpora funciones de conversación, aunque el reconocimiento de voz y el modelo de lenguaje funcionan en un ordenador externo, no en el teléfono. Su marcha se ha entrenado para suelos planos y los motores económicos limitan sus capacidades. El equipo quiere probar terrenos más complicados y añadir brazos ligeros.

Un cuerpo de unos 400 dólares, sin móvil

Los investigadores calcularon que las piezas para fabricar el cuerpo cuestan unos 400 dólares, sin contar el teléfono. Gran parte del presupuesto corresponde a los 13 motores.

Entre los móviles probados figura un Honor 9 de 2017, que ejecutó las funciones principales evaluadas salvo el mapeo del entorno mediante ARCore, por la ausencia de los servicios de Google necesarios en ese dispositivo en Estados Unidos. El estudio no atribuye todas las demostraciones físicas a ese modelo.

El equipo ha compartido documentación y archivos de diseño, pero su licencia restringe los usos comerciales. Tampoco está confirmada la disponibilidad pública de todo el software necesario.

SOBRE EL AUTOR

Virginia Valverde

34 Años, amante de la buena tecnologia, buena compañia y buena musica, aficionado al viaje,

Redactora

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