Los ataques a frigoríficos conectados ponen en alerta a supermercados europeos
Los fallos afectaron a tiendas de varios países y dejaron al descubierto los riesgos de conectar a internet los sistemas de refrigeración. No hay pruebas de que se utilizara inteligencia artificial.

Los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados franceses se vieron afectados por un ciberataque durante la noche del 11 al 12 de octubre de 2026. Semanas después, el 2 de noviembre, varias cadenas comunicaron problemas en frigoríficos y congeladores de otros países europeos que parecían estar relacionados con nuevos ataques.
Los incidentes muestran cómo un acceso indebido a equipos conectados puede tener consecuencias fuera de la pantalla: si la refrigeración falla, los alimentos almacenados pueden estropearse. Por ahora no se sabe quién está detrás ni hay pruebas publicadas de que se empleara inteligencia artificial.
De Francia a otros países europeos
El ataque en Francia afectó a sistemas de gestión de refrigeración de Danfoss, según la agencia francesa de ciberseguridad, ANSSI. La compañía indicó que las unidades afectadas utilizaban una versión desactualizada de su firmware, el software que controla el funcionamiento del equipo.
El 2 de noviembre, las cadenas Ahold Delhaize y Colruyt informaron de problemas en decenas de tiendas de Bélgica y Luxemburgo. También se notificaron incidencias en Suecia: Coop cifró en siete sus establecimientos afectados. Carrefour Bélgica, por su parte, comunicó problemas en 15 de sus más de 700 tiendas.
La información disponible apunta a incidentes en más países, aunque no permite establecer con certeza quién los causó ni si todos forman parte de una misma operación.
Por qué están conectados los frigoríficos
Los supermercados utilizan sistemas conectados para supervisar y mantener a distancia sus equipos de frío. Esa comodidad también exige proteger el acceso: una interfaz de gestión expuesta directamente a internet puede convertirse en una puerta de entrada para personas ajenas a la empresa.
La ANSSI recomienda que, cuando sea necesario el acceso remoto, se limite a direcciones IP de confianza. Es una forma de restringir desde qué conexiones se puede acceder a los controles.
El riesgo no se limita a las tiendas. La empresa de ciberseguridad Forescout identificó 12.976 servicios de refrigeración expuestos a internet en 6.017 direcciones IP públicas de 99 países. También advierte de posibles riesgos para la refrigeración en hospitales, instalaciones agrícolas y almacenamiento farmacéutico.
La IA, una preocupación sin confirmar
El Centro de Ciberseguridad de Bélgica ha señalado que desconoce la identidad de los responsables. Su portavoz expresó preocupación por la posibilidad de que la inteligencia artificial facilite la explotación de debilidades, pero esa advertencia no demuestra que se utilizara en estos ataques.