Trabajadores de EA describen más presión tras los despidos y el impulso a la IA
Testimonios atribuidos a empleados y exempleados señalan dificultades para reorganizar tareas y una presión creciente para incorporar IA generativa. No consta una respuesta de EA a esas quejas.

Empleados y antiguos trabajadores de Electronic Arts describen un ambiente de desánimo e incertidumbre tras los despidos, acompañado de una presión creciente para utilizar inteligencia artificial generativa. Los testimonios recogidos en el material facilitado son anónimos y no permiten determinar hasta qué punto estas experiencias se extienden por la compañía.
Las quejas apuntan a dos problemas relacionados: sacar adelante el trabajo con equipos reducidos y adaptarse a unas herramientas cuyo uso, según esas mismas voces, se fomenta con insistencia aunque no se presente como obligatorio.
Menos compañeros y dificultades para reorganizarse
Una de las personas citadas sostiene que la reducción de plantilla no vino acompañada de una disminución equivalente de las tareas. Su percepción es que el equipo debía mantener la actividad con menos recursos humanos.
Otros testimonios cuestionan la comunicación interna de los despidos. Según esas versiones, algunos equipos no recibían información suficiente sobre qué compañeros habían salido, lo que dificultaba identificar quién llevaba determinadas responsabilidades.
Los entrevistados describen tareas detenidas durante una o dos semanas, e incluso más, mientras se aclaraba cómo repartirlas. También relatan reuniones de despido por Zoom sin posibilidad de preguntar, con el chat desactivado y los demás participantes ocultos.
La IA, entre el apoyo y la exigencia
La información aportada menciona interés de responsables de EA por Claude y por las posibilidades de la IA generativa en el desarrollo de videojuegos. Sin embargo, no concreta qué tareas se realizan con estas herramientas ni qué resultados han dado.
La preocupación expresada por algunos trabajadores no se limita a su adopción: temen que organizar el trabajo alrededor de ellas convierta una recomendación en una exigencia práctica. Esa percepción no equivale a una obligación formal acreditada.
Movilidad interna con obstáculos
Los testimonios también señalan dificultades para acceder a otros puestos dentro de EA. Algunas vacantes exigirían tres días presenciales por semana, una condición que puede complicar el cambio para quienes trabajan a distancia o necesitan mudarse.
El alcance de la reestructuración y estas condiciones requieren confirmación. La documentación disponible tampoco incluye una respuesta de EA a las quejas concretas ni permite evaluar si la IA está reduciendo la carga de trabajo.