La AITAT recupera las cajas negras de los trenes accidentados en Urda para esclarecer las causas de la tragedia
Los investigadores han recuperado los dispositivos de registro de los dos trenes implicados en el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha causado 69 fallecidos. Su análisis será fundamental para reconstruir lo ocurrido, aunque las autoridades insisten en que todavía es pronto para establecer las causas del siniestro.

La investigación del grave accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda (Toledo) ha dado un paso importante. La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT) ha participado en la recuperación de las cajas negras de los dos trenes implicados, un AVE de Renfe y un convoy de Iryo.
Los trabajos se han realizado en colaboración con la Policía Judicial y las empresas ferroviarias. Según ha comunicado el organismo investigador, el estado en el que quedaron algunos vagones ha dificultado el acceso a determinados dispositivos.
Los registros recuperados permanecen bajo custodia de la Guardia Civil y su contenido será analizado en las próximas fechas, siguiendo las condiciones que establezca el Tribunal de Instancia de Orgaz, encargado de la investigación judicial.
Los registros ayudarán a reconstruir los últimos minutos
Las cajas negras contienen información técnica que puede resultar decisiva para comprender cómo se desarrollaron los acontecimientos previos a la colisión.
El informe preliminar de la AITAT señala que el tren de Renfe alcanzó por detrás al convoy de Iryo, que permanecía detenido en la vía.
Los investigadores estiman que la colisión se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora. No obstante, advierten de que la velocidad exacta todavía no se conoce y deberá comprobarse mediante los datos registrados a bordo.
La investigación también examina las circunstancias que rodearon una avería del sistema de seguridad ferroviaria LZB y las comunicaciones mantenidas entre los trenes y el centro de control.
Todas las hipótesis continúan abiertas
La AITAT ha pedido prudencia y recuerda que la investigación se encuentra todavía en sus primeras fases.
Por el momento, no existen conclusiones definitivas sobre los factores que provocaron el accidente. Los investigadores continuarán recopilando documentación, analizando registros y revisando los procedimientos de circulación ferroviaria.
El objetivo de la investigación técnica es determinar qué sucedió y contribuir a evitar que una tragedia similar vuelva a producirse.
Un país pendiente de las víctimas y sus familias
El accidente ha dejado, según el último balance confirmado este 29 de octubre, 69 personas fallecidas y numerosos heridos. Los equipos de emergencia, sanitarios y judiciales continúan trabajando en la atención a los afectados y en las labores de identificación.
Mientras avanzan las investigaciones, numerosas familias siguen afrontando las consecuencias de una tragedia que ha conmocionado al país.
El esclarecimiento de los hechos será fundamental, tanto para conocer lo ocurrido como para ofrecer respuestas a las víctimas y a sus seres queridos, siempre desde el respeto y sin adelantar conclusiones que todavía no han sido demostradas.