Torres gaming 2026: siete configuraciones y qué mirar antes de elegir
De una torre para empezar en Full HD a equipos orientados al 4K: las diferencias no terminan en la gráfica. La plataforma, el almacenamiento y las posibilidades de ampliación también cuentan.

Las siete torres COOLPC de esta selección cubren necesidades distintas: desde empezar a jugar en 1080p hasta buscar una configuración orientada al 4K. La elección no debería depender únicamente de la tarjeta gráfica: también importan el procesador, la capacidad del SSD y los componentes que condicionan futuras ampliaciones.
Para empezar: Black y Black I
El COOLPC Black 24Hr combina un Ryzen 5 5500, una GeForce RTX 3050 de 6 GB y 16 GB de RAM. Incluye Windows 11 Pro y un SSD de 500 GB. Es la configuración de entrada del grupo, aunque conviene valorar si ese almacenamiento encaja con los juegos que quieres instalar.
El Black I 24Hr incorpora un Ryzen 5 5500F, una RTX 5060 de 8 GB, 16 GB de RAM y un SSD de 1 TB. También incluye Windows 11 Pro. Ambos utilizan la plataforma AM4 y memoria DDR4: no ofrecen una transición directa a DDR5 sin cambiar otros componentes.
El escalón intermedio: Black II y Black III
El Black II reúne un Ryzen 7 5700X, una RTX 5060 Ti de 8 GB, 32 GB de DDR4 y un SSD de 1 TB. Su ficha presenta una discrepancia importante: la descripción indica que no incluye sistema operativo, mientras que la denominación menciona Windows 11. Es necesario confirmar este punto antes de comprar.
El Black III 24Hr cambia a AM5 con un Ryzen 5 8400F, una Radeon RX 9070 GRE de 12 GB y 24 GB de DDR5. Añade un SSD de 1 TB y Windows 11 Pro. La plataforma es una diferencia relevante para quien contemple actualizar el equipo.
Tres configuraciones superiores
- Black VI: Ryzen 7 7800X3D, RTX 5070 de 12 GB, 48 GB de DDR5 y SSD de 1 TB.
- Black VII: Ryzen 7 9800X3D, RTX 5070 Ti de 16 GB, 48 GB de DDR5 y SSD de 1 TB.
- Black VIII: Ryzen 7 9800X3D, RTX 5080 de 16 GB, 48 GB de DDR5 y SSD de 2 TB.
Qué falta para decidir
La relación calidad-precio no queda demostrada solo con una lista de componentes. Faltan pruebas comparables de rendimiento, ruido y temperaturas para establecer un ganador.
Antes de elegir, conviene comprobar el modelo exacto de fuente, las conexiones de la placa y el espacio disponible para ampliar. Las orientaciones por resolución tampoco garantizan una tasa concreta de imágenes por segundo: dependerá del juego y de sus ajustes.