Las tecnologías que China prepara para el coche eléctrico en 2027
Las baterías de estado sólido, la inteligencia artificial a bordo y la carga bidireccional figuran entre las tendencias planteadas por expertos del sector. Su llegada comercial y su extensión a otros mercados siguen pendientes de confirmación.

Las baterías de estado sólido y la inteligencia artificial ejecutada dentro del coche están entre las tecnologías que los expertos reunidos en el Congreso Anual de la Sociedad China de Ingenieros Automotrices señalaron como tendencias de cara a 2027. Algunas apuntan a pruebas de producción o a pequeñas series, pero eso no significa que vayan a llegar de inmediato a todos los conductores.
El encuentro también puso el foco en nuevos componentes, sistemas de control y formas de conectar los vehículos eléctricos con la red. Aunque estos avances podrían influir en otros mercados, no hay fechas concretas para su implantación generalizada.
Baterías y motores: más allá de la autonomía
Una de las previsiones para 2027 es el inicio de la producción piloto de baterías de estado sólido con una densidad energética de 400 Wh/kg. Esta medida indica cuánta energía puede almacenar una batería en relación con su peso: una cifra mayor podría ayudar a aumentar la autonomía sin aumentar el peso en la misma proporción.
Los expertos también apuntan a posibles mejoras de seguridad y funcionamiento a distintas temperaturas. Chery, BYD y CATL figuran entre las empresas que preparan desarrollos en este campo, aunque no se concretan modelos ni fechas de venta.
Otra línea de trabajo son los motores eléctricos integrados en las ruedas. Al situar el motor en el cubo, se podría aprovechar el espacio de otra manera y mejorar la transmisión de potencia y el control de la dirección.
Inteligencia y control dentro del vehículo
Los sistemas de inteligencia artificial instalados en el propio coche podrían reducir la dependencia de la nube. La previsión incluye modelos de hasta 14.000 millones de parámetros, con los que se aspira a ofrecer asistentes capaces de entender mejor el contexto y responder con rapidez, además de proteger mejor los datos.
También se plantean sistemas de asistencia conectados con la infraestructura vial y la nube, inicialmente para su instalación en pequeños lotes. Junto a ellos, las plataformas de control integrado buscarían coordinar dirección, suspensión y frenada para mejorar la respuesta del vehículo.
Coches más ligeros y conectados a la red
En fabricación, las grandes piezas de aleación de magnesio fundidas de una sola vez podrían aplicarse a estructuras como el suelo o el portón trasero. Los expertos apuntan a una posible reducción de peso de hasta el 20 %, mientras que la impresión 3D en metal permitiría explorar formas complejas.
Por último, la carga bidireccional o V2G permitiría que los coches devuelvan electricidad a la red, en lugar de limitarse a recibirla. La posibilidad de usarla a gran escala dependerá de su implantación; el encuentro no concretó un calendario para ello.